domingo, 12 de febrero de 2012

Hay que seguir y levantarse

Hoy he recibido una gran lección contra cualquier pensamiento de creerme el rey del mundo por el simple hecho de inscribirme a una maratón. La humildad y la constancia deben ser los valores a seguir. No puedo caer en el error de que por entrenar una o un par de horas al día ya puedo conseguir lo que quiera sin esfuerzo ni sufrimiento.
Lo de esta mañana consistía en realizar una tirada larga parecida a la de hace dos semanas, en aquella ocasión corrí el medio maratón de La Cartuja y sumé otros 12km. Esta vez sólo pude realizar unos 50 minutos de carrera continua. Y justo en ese momento seguir corriendo dejaba de tener sentido, me sentía cansado mentalmente. Así que me eché a un lado del camino, me senté y cerré los ojos. En ese momento el silencio y la soledad fueron mis únicas aliadas.
El frío y el viento no fueron ninguna excusa para dejar de correr, simplemente no tenía la suficiente fuerza mental para seguir corriendo. No por eso me desanimé, seguí el camino de vuelta esta vez andando. Sumido en mis pensamientos iba disfrutando de la naturaleza, los paisajes y mi libertad.




2 comentarios:

  1. Has hecho bien. Ya vendrán días mejores

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  2. Y nada malo tiene. Es una experiencia mental más que se asimila y como todo, enseña.

    Ánimos y a seguir! Saludos

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