martes, 1 de octubre de 2013

Ruta TranAndalus Sevilla&Tarifa

"Vencedor de sí mismo; que, es el mayor vencimiento que desearse puede"  Miguel de Cervantes.

Encuentro el tiempo preciso para contar una de las mayores experiencias que he vivido nunca. Se trata de una idea que surgió hace más de un año entre cuatro amigos. Esta idea consistía en llegar a Tarifa desde Sevilla por la ruta de la TransAndalus con la bici de montaña. Ese año tuvimos un problema técnico y decidimos volver a casa en la primera etapa. Nuestras caras reflajaban tristeza o simplemente la viva imagen de la derrota. Fuera lo que sea, la vida siempre te deja momentos para volver y levantarse con más fuerzas si cabe y demostrar que eres capaz de hacer cualquier cosa.Uno de esos momentos llegó este verano. La idea que hace justo un año veíamos como se esfumaba ahora volvía a reaparecer.
En esta ocasión me acompañaba mi gran amigo Jose Luis. Juntos nos dispusimos a realizar esta aventura.

Primera etapa:  Salimos desde el Puerto de Sevilla y nos adentramos por un camino de tierra dirección Sanlúcar de Barrameda. Pasamos por grandes extensiones de arrozales para luego seguir por el camino del "Práctico", una vieja carretera de asfalto desgastado y de tierra junto al río Guadalquivir hasta llegar a las inmediaciones del Parque Natural de Doñana. Tras atrevesar el bonito Pinar de la Algaida llegamos a Sanlúcar. Luego fuimos a la playa a descansar y a meternos en el agua. Por último, decidimos ir a Costa Ballena para pasar la noche en casa de un familiar.


Segunda etapa: Desde Costa Ballena continuamos nuestro viaje por la ruta TransAndalus. Atravesamos el Puerto de Santa María y luego pasamos por el parque metropolitano de los Toruños hasta llegar a Puerto Real. Seguimos por el camino "El Marquesado" y pudimos disfrutar de unas bonitas vistas de la bahía de Cadiz. Tras dejar atrás Chiclana nos adentramos por zonas de pinares hasta llegar a lujosas zonas residenciales de Novo Sancti Petri y Roche. A partir de este momento la ruta discurre por zonas espectaculares de acantilados.Por último llegamos a Conil, un bonito pueblo sureño de Cadiz.

Anécdota: Pasamos la segunda noche en la playa a los pies de un viejo búnquer.

Tercera etapa: Salimos desde Conil con dirección Barbate. Aprovechando la marea baja decidimos continuar nuestra ruta por la playa y poder disfrutar de esa sensación única. Más adelante tuvimos algún problema de orientación pero conseguimos llegar a Barbate.Desde este punto hasta llegar a Zahara de los Atunes pasamos por carriles arenosos en los cuales resulta difícil continuar. Luego siguiendo la ruta llegamos  a la bonita urbanización de "Atlanterra" con espectaculares vistas del estrecho de Gibraltar. Continuamos la carretera que nos lleva a Bolonia y  a partir de aquí llegamos a la parte más dura de toda la ruta, la subida hasta la aldea de Betis. El paisaje es maravilloso desde este punto. Luego bajamos hasta llegar a un carril pegado a la carretera que nos llevó hasta Tarifa.
Por último, pasamos la noche en la playa de Tarifa entre algunas dunas que nos protegían del viento.

Anécdota: Se nos hizo de noche y pinchamos a falta de 3 km. Tuvimos que correr y empujar las bicis atravesando algunos campos hasta llegar a Tarifa.



El camino de vuelta fue otra odisea. Recorriendo con fuerzas el mismo camino pero esta vez en sentido contrario.

Cuarta etapa: El despertar en Tarifa a las 07:00 a.m. fue una sensación increíble. No había nadie en la playa y la marea estaba baja. Era inmensa. La playa invitaba a darme un baño para empezar bien el día y coger fuerzas. Puro disfrute. Volvimos a dormir esa noche en la playa de Conil pero esta vez detrás de un chiringuito protegidos del viento.

Quinta etapa: Salimos temprano debido al calor sofocante de ese día. A la altura del Puerto de Santa María a las 15:00 p.m. tuvimos que parar exhaustos en una venta. Allí un grupo de policías se quedaron asombrados cuando le hablamos de nuestro viaje. Al llegar a Costa Ballena decidimos no dormir esa noche allí y seguir hasta Sanlúcar. Llegamos a las 20:00 p.m. y sin pensarlo dos veces nos subimos a la barca que te cruza a la otra orilla del río. Era una locura. Cruzar los 30km que separan Sanlúcar de Matalascañas por la playa virgen del parque natural de Doñana en bici.
Durante esos 30km tuvimos que realizar un esfuerzo doble debido a la complejidad de pedalear por esa playa en la que se hundían literalmente  en algunas partes las ruedas de las bicis. Hubo momentos de frío, humedad, calor y desesperación. Más de cinco horas pedaleando hasta llegar a ese faro de Matalascañas que nunca llegaba y que ponía punto y final a esta aventura. Fue una de las noches más bonitas de mi vida. Nunca vi antes las estrellas como ese día.

Agradecer a mi compañero de viaje Jose Luis toda su entrega por alcanzar sueños que hasta hace poco parecían imposibles.



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